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martes, 1 de febrero de 2011

Discurso de Azaña en las Cortes Constituyentes sobre la cuestión religiosa (1931)

(...) La revolución política, es decir, la expulsión de la dinastía y la restauración de las libertades públicas, ha resuelto un problema específico de importancia capital, ¡quién lo duda!, pero no ha hecho más que plantear y enunciar aquellos otros problemas que han de transformar el Estado y la sociedad españoles hasta la raíz. Estos problemas, a mi corto entender, son principalmente tres: el problema de las autonomías locales, el problema social en su forma más urgente y aguda, que es la reforma de la propiedad, y éste que llaman problema religioso, y que es en rigor la implantación del laicismo del Estado con todas sus inevitables y rigurosas consecuencias. Ninguno de estos problemas los ha inventado la República (...).

Cada una de estas cuestiones, señores diputados, tiene una premisa inexcusable, imborrable en la conciencia pública, y al venir aquí, al tomar hechura y contextura parlamentaria, es cuando surge el problema político. Yo no me refiero a las dos primeras, me refiero a eso que llaman problema religioso. La premisa de este problema, hoy político, la formulo yo de esta manera: España ha dejado de ser católica; el problema político consiguiente es organizar el Estado en forma tal que quede adecuado a esta fase nueva e histórica el pueblo español.
Yo no puedo admitir, señores diputados, que a esto se le llame problema religioso. El auténtico problema religioso no puede exceder de los límites de la conciencia personal, porque es en la conciencia personal donde se formula y se responde la pregunta sobre el misterio de nuestro destino (...).

Diario de sesiones de las Cortes, 13 de octubre de 1931 (cfr. Fernando Díaz-Plaja, La España política del siglo XX en fotografías y documentos. 2. De la Dictadura a la Guerra Civil [1923-1936], Barcelona, Plaza y Janés, 1975, pp. 247).

  1. ¿Qué entiende el autor del discurso por revolución política y qué problemas para España puso en evidencia su consecución? Cita y explica brevemente cada uno de ellos.
  2. Según Azaña, ¿son problemas creados por la República o ya existían? Atendiendo a los conocimientos históricos que vienes desarrollando a lo largo del curso, ¿cuál es tú opinión?
  3. ¿Qué crees que quiso decir Azaña en el Congreso de los Diputados con su famosa y contundente afirmación España ha dejado de ser católica?
  4. ¿Qué consecuencias crees que pudo tener en la sociedad española esta frase?
  5. Este discurso es anterior a la promulgación de la Constitución de 1931. Quedaron plasmados estos planteamientos políticos de Azaña en el texto constitucional.
  6. Escribe una breve reseña biográfica de Azaña.

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